Con los audífonos colgando

September 1, 2017 12:00 am Published by

vieja-escuela-nueva-escuela

 

Spotify >> Incubus >> If not now, when?
Comienza mi relato.

Con el correr del tiempo he tenido la suerte de trabajar y convivir a diario con grandes diseñadores. Diseñadores en todos sus formatos, desde un César Bravo, un Marcelo Espinoza, una Catalina Marchese, un Pablo Cabal, un Chris Days, un Pablo Balzo y hoy con una Carol Darritchon. Diseñadores de raza brava.
Pero ellos y en el buen sentido de la palabra ya no me preocupan. Me preocupan los que están en la fila o los que acaban de pasar por caja.

Con miopía y un queratocono de puta madre en ambos ojos veo 2 grandes problemas en las nuevas generaciones de gráficos:
1.- El diseñador “nueva escuela” no sabe vender su obra, menos sabe defenderla.
2.- El diseñador “nueva escuela” carece de conceptualización propia.

El punto 1 no lo abarcaré en esta columna porque le quiero dedicar tiempo, investigación y entrevistarme con algunos colegas para armarme de un marco global. Pero el punto 2 lo tengo más que claro. Comienzan las balas.

a) No trabajaría contigo

Tuve la oportunidad de hacer clases en escuelas de Diseño Gráfico en distintas casas de estudio y más aún, tuve la suerte de tomar exámenes de grado a las que en ese momento eran las futuras generaciones profesionales. Siempre, en ambas instancias me pillé con algo,y me perdonarán mis amigos jefes de carrera o directores de escuela, pero en Chile siento que al diseñador gráfico se le forma sólo para representar gráficamente lo que quiere otra persona, ya sea un cliente o un redactor creativo. Se están formando diseñadores vacíos de alma, vacíos de espíritu creativo, con agua en sus venas y sin la capacidad de formular teorías gráficas que agreguen valor a lo que hacen.

Me asusta pensar que las nuevas generaciones vienen con un brillante manejo de Wacom, pero que no sepan la diferencia entre un concepto central comunicacional o un concepto central creativo. Me aterra que se sepan todos los comandos del teclado y que no sepan declarar una competencia directa, indirecta o un sustituto y en base a eso tomar decisiones de arte. Me aterra lo que viene.

En cafeteras conversaciones con buenos amigos y colegas que entrevistan gente para armar equipos en agencias, la frase “la mayoría que vienen son como panaderos. Duplican y duplican lo que uno pide, pero es incapaz de proponer algo…” es muy recurrente.

Las veces que me ha tocado entrevistar artes, además de revisar un portafolio previo, para mi es mucho más importante y cómodo conversar. Algunas preguntas que hago son ¿Quién es tu director de cine favorito?. ¿Qué artistas visuales te gustan?. ¿Qué portadas de películas o de discos te volaron los sesos?. ¿Qué opinas de la propaganda Nazi?, Muéstrame tu croquera, ¿dibujas? y en base a ese tipo de cosas armo un perfil de la persona.

Lamentablemente me he pillado con gente muy poco informada. Gente que no sabe la importancia del buen diseño en la venta de un producto. ¿Cómo no vas a tener un ídolo o referente gráfico?.
Estimados lo más importante no se manda por correo, no viene en PDF, ni menos estará en tu disco duro. Lo más importante es la conversación que vamos a tener.

Como líder de un equipo siempre, toda la vida buscaré rodearme de gente que sepa más que yo. Yo necesito que el diseñador me eduque, me enseñe, me entregue una visión del diseño como herramienta agresiva de venta, necesito que el diseñador me entregue justificaciones irrefutables para convencer al cliente. Como dice Jobs, “¿De qué me sirve contratar a alguien si le tengo que decir lo que tiene que hacer?.

“No trabajaría contigo, porque no te quiero decepcionar. Me dijo una muy buena amiga y ex alumna diseñadora. Obvio que levanté mi voz, como un Poseidón furioso y le respondí que jamás trabajaría con alguien que no cree en sus capacidades. -Ya perdón- me dijo.

b) Adius Ulysse.

El pensamiento creativo y su bajada gráfica muchas veces no vive o se potencia con lo que hacemos a diario en la agencia, con los trabajos, proyectos, licitaciones, etc. Como chilenos somos afortunados y la creatividad la pillamos en cualquier esquina, en cualquier muro de Facebook, en cualquier conversación.
La creatividad está en el ADN de cada uno de los que vivimos en este rincón del mundo. De todos los que vivimos en este rincón del mundo, lease bien. El otro día un hermano haitiano se hizo público porque tiene una moto fotocopiadora, y con ella recorre distintos sectores satisfaciendo una necesidad.

Eso según Kotler se llama pensamiento lateral.

Marketing tradicional: Fotocopiadora (negocio central) >> Locación estática (Problema)

Marketing Lateral: Fotocopiadora (negocio central) >> Locación estática (Problema) >> Fotocopiadora que se traslada (Desplazamiento lateral) >> Creación de nuevo oportunidad de negocio.

Me paro y aplaudo, lo más probable es que sin haber leído un sólo libro de Kotler, Adius Ulysse creó un negocio, su propia PYME. Fantástico, espero de corazón que lo sepa mantener en el tiempo.

Somos tierra de grandes poetas, músicos, artistas, actores y escritores. Somos un país donde existen palabras maravillosas como “cuchufleta”, “desguañangada”, “piñufla”, “ñeque”, “piturriento”, “naca la pirinaca”, “guachipitear”, “chanta” y obvio la gran y notable “chispeza”. Inventamos palabras, inventamos un idioma, ni los Elfos tenían tantas palabras como nosotros. El meme chileno es una bestialidad, basta de un fail televisivo y listo, en cosa de segundos estás en las pantallas de todos los chilenos.

Para mi todo es cosa de cultura, pero no esa cultura de museo (que la doy por obvia), es esa cultura callejera, la de salir a caminar, la de escuchar a la gente en el metro, la de ser copuchento con conversaciones ajenas, la de compartir y conversar con profesionales o estudiantes de otras áreas.
Eso es oro puro para un tomador de decisiones gráficas, es material que no está en google, y me disculparán mis queridos googlelovers, pero nada de real interés para un creativo está en ese buscador. Salvo los recursos gráficos que ojo, por lo mismo muchas veces encontramos los mismos vectores en distintas piezas. Nefasto!

Creo románticamente en la croquera, no puede ser que el pendejo de El Aro tenga más cuadernos rayados que ustedes, creo en la magia del lápiz. Incluso en la “libreta de notas” que viene en el celular. El creativo es un ser que debe absorber todo tipo de contenido y hoy año 2017, no hay excusas, no, no las hay.

Cosas tan simples como esas pueden ayudar a ser un profesional más ágil para conceptualizar y ser más certero con lo que propones en ese PSD. Sirve mucho, ya que esta comienza a formar 2 valores que el diseñador nueva escuela perdió en el camino: Opinión y contenido.

Ser observadores y ágiles, lindo desafío, ya que su contraparte, la más importante, el cliente, muchas veces es ciego y lento para la toma de decisiones de creatividad. Pero si usted no lo educa, ¿quién lo hará?.

Saludos.

P.S: Ah, ¿y por qué el título “Con los audífonos colgando”?. Porque en un examen de grado, en la solemnidad máxima, un alumno se presentó con terno, zapatillas y con los audífonos colgando. Así de informal, así de poco amor por lo que estaba haciendo y viviendo en ese momento. Recuperemos el respeto por la carrera primero y después recuperaremos el lugar que se merece.

Nicolás Landauro Constanzo.
Director General Creativo – Grupo Primal.
Twitter e Instagram: @xnicolandaurox


  • Carlos Medina

    Me quedo con el texto de P.S. Pides tener identidad propia, no ser vacíos de alma, pero te quejas de la vestimenta para un examen de grado…

    • Nicolás Landauro

      1.- Pido identidad propia. SÍ, todas las carreras tienen su propia identidad, eso es irrefutable.

      2.- Pido, necesito y recomiendo alumnos/profesionales con sangre en las venas.

      3.- No me quedo de la vestimenta (me vieras diario a diario en la agencia), me quejo de lo poco prolijo, cuidadoso y detallista en la venta/defensa de una idea.

      Me quejo que muchos no saben la diferencia entre presentar frente a compañeros y autoridades o potenciales clientes.

      Saludos Carlos.

  • Alfonso Guzmán

    Estoy muy de acuerdo, eso se refleja en lo que sale a la calle, como dicen en Venezuela, me da pena ajena, vergüenza, pues …. el 80 % de lo que se publica, que un cliente le paga a una “agencia” es BASURAAAAA .
    Yo no tengo un GRANNN book, pero considero que hago bien mi trabajo… tengo tiempo en esto.
    Me da vergüenza que al cliente le presenten propuestas tan malassss y el cliente x no tener otra opción la manda hacer.
    Hace un año llegué de Venezuela y tengo la esperanza de aportar, soy también chileno y me duele doble el rebote …tengo ya un año tocando puertas.
    Tan desfasado estoy ???
    http://www.behance.net/GuzmanPublicista