No hablemos en difícil

May 28, 2018 3:25 am Published by

enredo

Si algo aprendí del marketing, es que hay que saber a qué público objetivo se apunta el servicio que se desea prestar; o en simple, “enfocar lo que haces a quien lo necesita”. Parece simple y coloquial, hasta de perogrullo diría, pero cuando le das una mirada al mercado del diseño es lo menos que veras en el horizonte. ¿Por qué?

Al parecer al diseñador le gusta hablar en difícil; es quizás una forma de validar lo que es, así como un médico o abogado que cuando te quiere hablar enredado no hay ser que los comprenda, a no ser que seas uno de los que habla el mismo dialecto.

Lo lamentable a mi parecer es justamente el fondo de esta cuestión; ¿porque debo parecer más de lo que soy? Porque claramente el mercado (los usuarios) aún no saben para que sirve lo que haces ¿Por qué debo parecer más de lo que pretendo?, Porque así es como el mercado te valora; la clásica relación: más caro = mejor.

La profesión del diseño, es una de las pocas que vive en una apariencia difusa y que no le corresponde, ya que aún existe por parte del mercado, la idea de que cuando hablamos de diseño, es solo de moda; que el diseño lo hace cualquiera, que es muy simple, y que claramente  por algo tan simple no hay que cobrar caro; total mi sobrino es seco para el Photoshop.

Partir desde abajo.

Mi humilde parecer es que para sentirse bien con lo que uno eligió hacer de su profesión, debe centrarse en su realidad y la del usuario. No está mal apuntar alto y soñar con ser un referente mundial del diseño; solo que para ser Alexis Sanchez, debes partir en cancha de tierra, con dos piedras de arco y a pie pelado en Tocopilla ¿Mentendí?

Lamentablemente muchos diseñadores (y pymes por igual) tienen la mentalidad del Rockstar. Desgastan su vida, ahorros, familia y un cuanto hay, por tratar de partir igualándose, con el referente del mercado. ¿De qué me sirve que un almacén se parezca a un hipermercado? ¿Es realmente necesario? ¿Puede sostenerse como negocio? Todo valor está ligado a su contexto, no olvidemos eso.

No me molesta que muchos diseñadores, agencias y empresas sean (o se crean) shuper, los referentes del mercado, del diseño, del estilo o de lo que sea. Lo que me molesta es que ese estilo de “ser” y “hacer” sea el referente de mercado de quienes aún no “hacen”, ni “son”; de los que encubrirán su origen y valores, para venderse importantes a quienes aún nos siguen viendo como bichos raros y con justa razón.

Yo soy un diseñador con ojota, siempre me lo propuse así, listo para meter las patas al barro cuando se necesite, sin glamour ni luces, pero el que sabe resolver problemas y se ensucia las manos cuando es necesario y eso es lo que le vendo a mis clientes, “mi forma” de eficiencia y eficacia. Y claro, no por eso cobro menos o me siento avergonzado de mi origen, de donde estudie, ni del barrio donde vivo.

Para que el diseño triunfe como profesión, hay que mostrarlo como lo que es; “una herramienta para crear valor”, para que los diseñadores triunfen, deben mostrase como lo que son: “Agentes de cambio”, todas las otras definiciones que puedas recordar suenan a la visión y misión de copiar/pegar de un manual corporativo más que a la realidad.

Aclara la idea que tienes de ti mismo y de tu mercado, comienza desde abajo y deja de hablar en difícil; que ya tendrás tiempo para eventos y alfombra roja cuando tengas algo que mostrar y de sentir orgullo profesional.

 

Rafael Chávez S.
Director El Diario Diseño