Mi palabra es lo que vale…¿o no?

June 11, 2018 6:50 am Published by

Hipocresía

Cuantas veces nos hemos encontrado ante la difícil situación de que un cliente nos sale “duro“ para pagar, y lo peor de todo, es que nos damos cuenta que prácticamente no tenemos como obligarlo a que lo haga, puesto que ya hemos entregado el trabajo o prestado el servicio al que nos habíamos comprometido.

La eterna teleserie de “mañana te deposito” o bien el nunca bien ponderado “a penas me paguen, te pago” sumado a una serie de “vistos” de whatsapp, llamadas perdidas o correos sin respuesta, no hacen más que aumentar la angustia de un bolsillo, que tiene más aire que paquete de papas fritas.

Todos en algún punto de nuestra vida, nos hemos enfrentado a esta situación, ya sea por falta de experiencia, por confianza o derechamente, por ser víctimas de personas que han hecho de esto un verdadero arte.

Con el tiempo, la experiencia (vejez), un par de porrazos y un poco mas de calle, uno se va dando cuenta de algo; este problema es reflejo de una falencia en la formación de los futuros profesionales, puesto que, a todos nos enseñan en mayor o menor medida a trabajar, pero, ¿quién nos enseña a asegurar que nos paguen?, generalmente, nuestra educación tiene un enfoque en que debemos ser capaces de prestar un buen servicio o en su defecto, producir un buen producto, pero, nunca se habla de lo cotidiano, de como asegurar que si se hizo un trabajo en tiempo y forma, se nos pague lo acordado.

Quizás el problema radica en un hecho puntual. En las escuelas y universidades hay gran énfasis en el emprendimiento, pero ¿se enseña a emprender con el pack completo? no lo creo, pues digan lo que digan, aún se cree que todo profesional o técnico profesional, saldrá a trabajar a una agencia o empresa donde a fin de mes, caerá un suculento (o módico) salario mensual, ya sea en cheque, transferencia electrónica o cual trabajador salitrero, sus fichas de pulpería.

La situación antes descrita, hace que quienes han hecho del trabajar en pantuflas en su casa, de forma libre e independiente su forma de vida, tengan una cierta desventaja, pues es un escenario para el cual no se les prepara.

Teniendo en cuenta esto, a continuación les dejaré unos cuantos tips, que si bien no aseguran que les paguen, como diría un amigo economista, “disminuirá el factor de riesgo”, ampliando las opciones de ver que su esfuerzo sea valorado y sobre todo, pagado:

1.- Siempre cobre la mitad por adelantado; y en esa mitad debe ir contemplado todo aquello que usted considere como costo fijo indispensable para el desarrollo del proyecto, así, frente a cualquier problema, en el peor de los casos, los materiales, la electricidad o el café que se tomó trabajando, no salió de su bolsillo. Como decían las abuelitas, con platita baila el monito.

2.- Haga contratos de prestación de servicios profesionales; no sea amarrete e invierta en un abogado y que este le redacte un contrato amplio, que permita cubrir todos sus servicios, asegurando a su cliente, que si este pagó por adelantado la mitad, usted no saldrá corriendo con su dinero y a la vez, que usted podrá compeler, obligar o forzar a este a pagar (de forma legal, nada de piernas rotas), en caso de que se niegue a hacerlo.

Acá hay que tener cuidado en dos cosas, los contratos de internet pueden servir, pero cuidado, que no es lo mismo uno que se redactó en España, Perú, Bolivia o Argentina que uno que se hizo en nuestra larga y angosta faja de tierra, las leyes son diferentes y lo que en un lugar se puede hacer, no necesariamente se puede hacer en otro.

El segundo detalle es claro, si un cliente no quiere firmar, es un cliente que no quieren tener, porque de seguro, no querrá pagar. Esto trae aparejado un problema típico, que se suele dar, cuando sus clientes son familiares, amigos, etc, pues les dirán “pero si soy yo, no te preocupes” y frente a esto les diré una gran verdad, uno solo termina de conocer a la gente, cuando la tiene frente a frente en un tribunal y se están sacando los ojos.

3.- Cada parte se queda con una copia del contrato firmado; copias que deben estar firmadas por ambas partes.

4.- Si el trabajo es muy grande (varios ceros y gran responsabilidad) en la medida de lo posible documenten la deuda; (que les dejen pagarés o cheques en garantía con instrucciones notariales) y en caso de que sea mediante cheques, que queden con la fecha en blanco ( los cheques vencen y el plazo corre desde la fecha que aparece en el mismo) o bien, que se coloque en el cheque la fecha en que se tiene programada la entrega del trabajo o en que se terminaría de prestar el servicio.

5.- Siempre, pero siempre, que sus clientes coloquen su dirección real o la de su empresa en sus contratos; porque de lo contrario, en caso de que sea necesario demandar, no habrá donde notificar la demanda y será más tiempo y dinero perdido.

6.- Si están contratando con una empresa, fíjense que quien firma, sea el representante legal de esta; eso lo debe acreditar el cliente, mediante un poder o bien una escritura en que conste que es efectivamente la persona que puede actuar a nombre de una empresa determinada.

7.- Ojalá que quede registro de toda comunicación con el cliente; por ejemplo, correos electrónicos, así se podrá acreditar que usted trabajo para él y bajo que condiciones o plazos en caso de que esto no esté fijado en el contrato.

8.- Cuatro padres nuestros y dos ave maría; o en su defecto, un rezo, alabanza, sacrificio o plegaria al dios o demonio de su preferencia, nunca está de mas un poco de ayuda espiritual.

Con estos datos, no se evita que a usted no le paguen, pero el riesgo disminuye y las posibilidades de iniciar una acción legal aumentan.

Saludos.

Julio Mejías Gallegos.
Editor área legal edd
Licenciado en leyes Puc.
Bachiller en Ciencias Sociales Puc


  • Omar Cea González

    Muy bien explicado el proceso de trato con los clientes, que muchas veces por el temor a perder el negocio, se tiende a pasar por alto, elementos básicos del buen acuerdo entre ambas partes.
    Ahora a buscar las herramientas correctas para gestionar los acuerdos de trabajo por ambas partes.
    Sldos.,
    Omar