¿Dónde están los súper héroes?

June 18, 2018 6:10 am Published by

super

 

Muchas veces nos obnubilamos con la idea de que al ser diseñadores podemos ver las cosas como nadie más podrá hacerlo jamás, una clase de gen mutante que pasados los años de escuela, se desarrolla y se activa cual súper poder.

Lamentablemente en el 99.99% de los casos no es así; la escuela no nos activa la genialidad, ni ningún poder oculto, pero muchos siguen creyendo que es así y lo que es peor; se lo hacen creer al resto.

La mayoría de quienes creen con más fervor esta idea, son los que mayor daño le hacen a su entorno y clientes, siendo quizás ese su único súper poder, el de “no saber pero creer que sí”, este “auto engaño profesional” suele estar marcado por el ego y adornado por todas esas falsas ideas de lo que ser diseñador se trata.

Lamentablemente, me he encontrado con nuevos profesionales cada vez menos humildes; de esos que no les gusta escuchar, aprender o trabajar en equipo y que solo tratan de imponer lo que ellos creen es lo mejor para alguien que no se han dado el tiempo de conocer o saber que realmente necesita. Generaciones que olvidaron que el tiempo entrega valides a lo aprendido y que se encandilan cuan conejo en la carretera con el ideal del reconocimiento. Lamentablemente la mayoría de los encandilados, termina siendo atropellado por su propia realidad; en algún momento clave de la vida les toca validar lo sabido y no son capaces de dar el ancho. ¿Dónde se fue la genialidad?, al parecer nunca estuvo ahí.

La única forma de lograr ser un referente es llegando al punto de madurez (mental y profesional) que nos haga poder ver todo el panorama en su real contexto.

Hace un par de años atrás Julián Naranjo, uno de los más reconocidos diseñadores del país, contaba que se cansó de vivir y trabajar como rock star. Trabajaba en el extranjero, con grandes marcas, fotógrafos famosos, equipos de decenas de personas, presupuestos millonarios ¿y para qué?, para lograr lo mismo que podía hacer con un cuarto o menos del presupuesto original y sintiéndose más útil para sus clientes. Decidió volver a Chile y comenzar a aportar su experiencia al entonces incipiente mercado del diseño gráfico; trabajando con empresas pequeñas y aprendiendo a crear valor con lo mínimo; el resto ya es historia.

La lección siempre ha sido la misma aunque muchos no quieran entenderla o escucharla; “Antes de celebrar, hay que tener con qué”. Hasta que no tengas logros, trabajo, experiencia y calle; no te las des de súper héroe; ser diseñador no te hace mejor que el resto si lo que haces no está enfocado en las personas en vez de tratar de demostrar los proyectos solo como un logro personal.

Muchos basan su “poder” en mostrar los clientes con los que han trabajado, como si se les traspasara la genialidad de una gran empresa, solo por haber sido parte de un proyecto, cuando la verdad es que la mayoría de las veces ni siquiera comparten las ideas o valores de estas.

Los grandes se hacen trabajando por el resto, enseñando y guiando sin egos ni a la espera de reconocimiento, haciendo su pega como uno más y a veces hasta sin necesitar un título que valide, lo que con su esfuerzo y trabajo de años puede demostrar.

Para todos los súper héroes sin capa, los que aplanan calles, los que madrugan y trasnochan, los que se dan el tiempo de escuchar para aprender, los que emprenden y sufren en silencio la adversidad pero se levantan cada día para hacer de su profesión algo mejor; mi respeto y admiración, sigan pa’ delante, que por ustedes seguimos de pie.

 

Rafael Chávez S.

Director El Diario Diseño