El mata tigre ¿Diseñista o diseñero?

July 9, 2018 4:11 am Published by

patasarriva_Copy right John Moore

En medio de esta jungla en que vivimos, llena de animales salvajes, rodeados de árboles de concreto, he observado una frase curiosa, de uso común, la llamada ‘matar el tigre’, coexiste también otra afín: “raspa pa’lante”..

Se trata de hacer las cosas rápido con ligereza, sin designio ni diseño, donde ganarse unos reales sin pensar es el único propósito.
“Al carajo con los que lo vean, total el cliente se lo merece por pichirre y agarrao”. Entonces uno se pregunta: ¿Quién será más mezquino el ‘diseñador’ o el cliente?

Parecen olvidar algunos ‘diseñadores’ el rol ético que una profesión impone, y por eso tal vez que palabras como: ética, investigar, planificar, originalidad, comunicar, entre otras, resulten vocablos de una lengua muerta. ¿Es producto de empíricos o se trata también de diseñadores irresponsables?

Los empíricos oportunistas siempre han existido, pero si proviene de los profesionales, tal vez existe en esos matadores muy poca autoestima que los lleva a un desconocimiento del rol que tienen para con la sociedad. “No chico yo no pongo mis créditos, eso sería una raya. Yo cobro y chao”. ¿Qué tipo de portafolio puede presentar ante un cliente un personaje así? Y si lo presenta… ¿Es que acaso no se puede distinguir lo bueno de lo malo? ¿Cómo le vuelven a dar trabajo?, ¿no será que gran parte de la sociedad dentro de su ignorancia y mal gusto, les mueve un sentido mezquino de viveza económica?

En una oportunidad, curioso de saber quién hacía aquellos “logos” de una compañía, le pregunté al dueño que a quién o a que empresa le contrataban los servicios de diseño y él muy orgulloso me dijo “no vale, esos los hace mi esposa”. Más tarde averigüé que su esposa es abogado y que es ella misma quién los registra.
Cosas así serían impensables en otros países, donde la sociedad se enriquece con el intercambio profesional.
Son esos cazadores lo que tienen a este país o a este animal patas pa’rriba y visten las calles de improvisaciones baratas, de ‘tigres’…, de contaminación visual, de anti-estética ranchificada.
Debemos sobrevivir y compartir la jungla con esos que ‘se metieron a…’ a abogados, a médicos, a diseñadores, a arquitectos, a ingenieros, a psíquicos, a mecánicos, a políticos o a toderos.
Dentro de esa mentalidad, carente de coherencia y ética, qué pecado tiene vender información; siendo policía, cooperar con el hampa; como gobernante, usar para beneficio personal el dinero público, como empleado, evadir responsabilidades, no serán esas las manifestaciones más puras del ‘matatigrismo’.
¿Es ‘el tigre muerto’ una estafa o es una condición de vida animal primitiva? ¿Con qué moral podemos exigirle a los gobernantes ética, si no la practicamos nosotros mismos? Es que acaso la falta de planificación, la permisología ‘tracalística’, la falta de vocación de servicio, del meterse a… del rebusque y la viveza no son derivaciones del mismo mal.

 
Por suerte no todos somos así, por fortuna existe una conciencia que sobrevive e ilumina. El hombre es un ser inteligente, un agente transformador, un ingrediente de aporte positivo, de intercambio, que se detiene ante la manada desbocada, miope y lerda.
Para poder salir del tercer mundo, debemos cambiar esa mentalidad mezquina de primera persona y empezar a pensar en los terceros, en el bienestar común. Es allí donde el rol del comunicador visual se hace cada día más importante, en su papel de educador, porque un buen diseño es una escuela para los ojos del colectivo, es una guía y una forma de generosidad, es un esbozo de un país mejor.

 
El dinero no puede ser el único fin y propósito por el que trabajar; cuando uno ama su oficio, hace de la profesión un templo, una oportunidad para demostrar talento, para sacar de si mismo lo mejor y mostrarlo.
A diferencia de otros oficios, el nuestro tiene el beneficio de la multiplicación, nuestro rol está comprometido con una audiencia que nos ve como una señal de inteligencia. Es por ello que el diseñador contemporáneo debe actualizarse constantemente, mostrarse crítico ante su trabajo, para aprovechar las oportunidades que brinda esta carrera internacional.

 
John Moore
Diseñador Gráfico / Comunicador Visual