Diseñadores vs zombis

September 3, 2018 3:02 am Published by

zombi

“No tengas miedo de la perfección, nunca la vas a alcanzar”.

– Salvador Dalí

 
Es viernes y ya comienzo a ponerme nervioso.

Sé que debo cumplir con mi encargo para el lunes, pero en directa proporcionalidad, mientras más nervioso me pongo, más me bloqueo y eso no es buena señal.

Ni los 10 pasos para la creatividad, los 20 trucos para el desbloqueo creativo, un manantial de café, salir a pasear, ver una serie u otros secretos milenarios me funcionan, en este momento miro el paso 4 del meme que me envía una amiga y según este ya debería estar hecho bolita llorando en la ducha.

De otras “yerbas” ni hablar, eso no va con migo y la máxima de Hemingway “escribe borracho, edita sobrio” parece que solo le funciono a Bukosky y si no le resultaba, quizás la borrachera le inhibía la preocupación por el cliente y su péndulo incesante de mensajes urgentes, esperando las cosas para ayer.

El bloqueo es cruel; y no tiene apellido específico, aunque la mayoría lo ubicamos por el de “creativo”. Es como una fuerza paralizadora que huele tus debilidades y se encarga de ir creciendo hasta ser un gigante sobre tus hombros. Y por más control que creas tener, hasta la más controladora, técnica, calculadora y detallista de las personas, sucumbe a su poder.

Es domingo en la noche y siento su vista fija sobre mí, diciéndome; “¿Acaso quieres terminar pronto?, jajaja”. El pasar de las horas me va proponiendo distintos estados ante el problema; 21:00 “Aun tengo toda la noche para hacer algo”, 23:00 “Vamos que se puede la noche es joven”, 01:00“¿Y si pido mas plazo?”, 02:00 “Ya no alcanzo, morí”, 04:00 “Entregare lo que tenga que va”, 05:00 “Bueno, fuimos buenos, que sea lo que sea” 07:00 “Mejor me acuesto, duermo media hora y en la pega arreglo veo que hago”.

Sería demasiado evidente el comenzar a detallar un “decálogo para el desbloqueo creativo”, pero no me parece pertinente tratar de dar “recetas universales”. Durante mis años de carrera he aprendido justamente eso; no hay recetas mágicas, menos remedios que funcionen para todos, lo que si debe haber, es una actitud frente a este problema; con el tiempo las cosas irán fluyendo, nos organizaremos mejor, calcularemos tiempos, logística, etc. Experiencia le dicen…una forma para ir reduciendo la posibilidad de encontrarnos con este temido ser.

Para mí el bloqueo es como un zombi; tratas de alejarte lo más rápido posible; pero si no lo confrontas, tarde o temprano te alcanzara y tratará de atacarte.

Lo peor que puede pasar ahora, (aparte de un reto del jefe y/o el mal rato con el siempre “amoroso y comprensivo” cliente) es saber que tendremos que seguir metidos en un proyecto que ya nos dio problemas; ahora, solo queda volver a enfrentarlo, pero ojalá desde otra perspectiva.Para la otra prepara bien tus armas y a luchar; no siempre nos podrán ganar.

Rafael Chávez S.
Director El Diario Diseño