Profesionales instantáneos

November 19, 2018 6:02 am Published by

magic

 

De un tiempo a esta parte ha tomado fuerza la idea de que ciertas profesiones corren peligro de desaparecer ante la simplificación que la tecnología hace de sus capacidades de ejecución; las que simplificadas, democratizan y abaratan costos de procesos muchas veces técnicos y complejos.

Es así como hoy en día pareciera ser que por ejemplo, todos son escritores, fotógrafos o diseñadores y lamentablemente quienes así lo creen solo logran escapar a ese conocimiento técnico y metodológico, creyendo que la sensibilidad es la única fuente de validación, ya que todo el resto se hace solo apretando un botón, con una APP, o ejecutando un programa.

Sin duda una gran parte del desmerito profesional del diseño viene de la mano de este fenómeno. ¿Por qué tan caro o tantos años de estudio para algo que se hace tan fácil? ¿Ilógico cierto?

Las nuevas condiciones del mercado en general y del diseño en particular, están exigiendo nuevas habilidades duras y blandas de quienes lo ejecutan; de igual manera las fronteras entre profesiones se intersectan para generar procesos, productos, servicios y profesiones nuevas que nos ayudan a forzar el límite de lo creado, lugar donde los co works tienen un papel relevante en la incubación de “buenas ideas”, que esperan por la guía del profesional adecuado.

La era del Señor Corales se acabó, ya no es necesario que el presentador, corte los boletos, venda el pop corn y haga el show; para eso existe un equipo; y si el equipo no sabe, antes de tomar la APP, o pagarle al sobrino capo en Photoshop hay que ser lo suficientemente “profesional” para contratar a profesionales.

Así como ahora hay escritores y fotógrafos a pesar de que todos sabemos escribir y utilizar una cámara, en el futuro seguirán existiendo diseñadores aunque sus habilidades y conocimientos a un nivel básico, serán exigibles para casi cualquier profesión; pie perfecto, para comenzar a buscar nuevas formas de especialización. El diseño social, el neuro diseño o el diseño de experiencias, son buena muestra de ello.

Si bien es verdad que el mero conocimiento de la técnica y las reglas no constituyen un nivel profesional por si mismo, el tener la base académica, nos ayudará a no cometer errores básicos a la hora de investigar, desarrollar, prototipar, ejecutar y probar el desarrollo de nuevas ideas.

El diferencial estará como siempre en la dedicación, la profundidad de la técnica y la mirada particular con que cada profesional va más allá de los meros conocimientos y claramente de solo apretar un botón.

Rafael Chávez S. / Director El Diario Diseño.