Compromiso, libertad y otras quimeras

December 10, 2018 4:02 am Published by

quijote

 

Escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo; un poco más complejo quizás; estudiar una carrera, conseguir un trabajo, casarse, tener muchos hijos, envejecer en el trabajo y vivir tus últimos días de jubilado haciendo lo que quieres. Ese quizás es el resumen más completo que podría dar de lo que el éxito significa para la generación de mis padres y abuelos. Un ideal que hasta hace mucho entendí que veía con una mirada sesgada y a veces demasiado crítica, sobre dé porque alguien tendría que dar su libertad y su vida para recién al finalizarla poder hacer lo que siempre ha querido hacer, era ilógico.

Hace poco entendí que lo que siempre me quisieron decir en el fondo de toda esa parábola de la vida correcta y pauteada, era que debía hacerme responsable, nada más simple, nada más difícil.

Clamara mente en una visión guiada por un modelo exitista, lo primero que pensamos es en seguir la pauta de la persona perfecta, casa grande, muchos hijos, buen sueldo, vacaciones en el extranjero; todos validadores de mi éxito ante los demás y la sociedad. Nuestros padres cegados por ese modelo, no vieron que la pasión no era heredable y menos factible de ser guiada por modelos y lo único que nos quedaba unido a nuestra libertad, era hacernos responsables de ella.

Mucha gente predica sobre la libertad, pero es aun incapaz de entender que es un animal salvaje que debe ser guiado de forma responsable; sin responsabilidad, no sirve de nada el ser por ser, la responsabilidad nos da un fin, una meta y en definitiva el camino para cumplir nuestros sueños.

Esta es quizás la línea que separa a los emprendedores de los asalariados y, -sin ánimo de darle alguna altura moral a uno por sobre el otro- es lo que hace que unos se contenten con la seguridad de una “libertad guiada” con sueldo a fin de mes y quienes sufran los vaivenes de una “libertad responsable” con remuneración incierta y renta variable.
Ser tu propio jefe y ser responsable es quizás una de las paradojas más grandes que pueden existir. ¿Salir o no salir en mitad de semana?…total el jefe no me puede decir nada.

El compromiso responsable es quizás la quimera de toda profesión; una meta difícil de alcanzar y por la que debemos estar luchando el resto de nuestras vidas.

La libertad que genera la independencia es un hermoso trozo de hierro candente con el cual debemos forjar con cuidado; mientras nos obnubilamos con su color y belleza, nos podemos estar quemando hasta las cenizas.

Qué lindo es no tener compromiso, ser libre…hasta que me comprometo conmigo mismo (porque las cuentas no se pagan solas) y al final del día, más allá de todo lo malo, aún nos quedará la satisfacción de haber sobre vivido un día más. El día que dejes de sentir eso, ya sabes; esa “libertad guiada” por otros, aún espera por ti.

Rafael Chávez S. / Director El Diario Diseño.