Ferpecta humanidad

April 28, 2019 8:36 pm Published by

robots

“La única cosa buena acerca de ser imperfecto es la alegría que trae a los demás.”- Doug Larson.

 

¿Cuándo las cosas pierden la humanidad? ¿Cuándo la obtuvieron?¿podemos darnos cuenta si algo está diseñado por una maquina o por el hombre?

Quizás esta última pregunta es de la cual aun –por ahora- podemos estar seguros de que el hombre esta ciento por ciento detrás de la concepción de un producto o servicio y si bien hay inteligencias artificiales que componen o escriben por si mismas un texto o una canción; son parte de la mente de humanos que buscan lograr eso como objetivo, por lo que aun no podemos dar fe de la creación absoluta de algún producto o servicio por parte de una inteligencia creada por humanos.

Desde hace un tiempo ya, la idea futurista que rondaba por el inconsciente colectivo de principios del siglo XX, nos entregaba una visión del mundo automatizado, con autos voladores y empleados robot para todo tipo de servicios. Hoy en los albores de cumplir la segunda década del siglo XXI, comenzamos a tener recelo de ciertos – a veces escalofriantes avances- de compañías como Boston Dynamics, que nos muestran humanoides y perros robots capaces de realizar tareas complejas y con movimientos cada vez más fluidos y lejos de la caricatura de antaño.

Parece haber una urgencia en automatizarlo todo, como que de esa capacidad dependiera la demostración tacita de que el ser humano ha podido imponerse al dominio natural y ha quebrado la voluntad evolutiva que lo subyuga a ser uno más dentro de la cadena alimenticia.

El tema hoy y más allá de todos los dilemas ético/morales que la inclusión tecnológica pueda acarrear; es la importancia que una profesión como el diseño está proyectando en un posible futuro donde las maquinas ya han comenzado a desplazar y elimina puestos de trabajo humanos.

El cajero automático, el peaje automático, el cobrador de auto servicio en las tiendas, el auto que se conduce solo, maquinas soldadoras robot etc., son productos y servicios que se ven geniales, pero que en el papel están haciendo desaparecer puestos de trabajo y a trabajadores especializados.

Parece descabellado, pero se ha demostrado que la sociedad y su capacidad de sobrevivencia se ha visto afectada por la dependencia a las nuevas tecnologías. Sin ir más lejos años atrás la Administración general de Aviación de USA, entregaba la sugerencia a todos los pilotos de vuelos comerciales, de “volar sus aviones durante el viaje”, ya que se detecto que muchos de los accidentes fatales ocurrían en vuelo, esto al estar los pilotos durmiendo mientras el piloto automático hacia e trabajo. La pérdida de habilidades tan específicas como estas, es una realidad y una bastante grave.

Las nuevas habilidades requeridas en cualquier trabajo, ya no tienen que ver con las capacidades de “hacer”, si no con las de “ser”; solucionar problemas complejos, el pensamiento crítico, la creatividad, inteligencia emocional, flexibilidad cognitiva, entre otros, son cosas aún demasiado complejas para cualquier maquina.

Quizás todo se resume en que no podemos dejar que cosas tan importantes como el pensar y desarrollar nuestras propias soluciones de diseño puedan llegar a estos límites. El diseño es un acto de empatía, que las maquinas aun no logran tener ni desarrollar con otros humanos; solo han llegado a provocar emociones, pero aún desconocen el complejo y humano acto de unirlas al contexto de un problema y darle solución y eso es lo que –hasta ahora- hace del diseño una profesión irremplazable.

Por ahora trata de que nadie piense por lo que tú quieras hacer; es el primer paso de la inteligencia personal.

Rafael Chávez S.
Director El Diario Diseño.