Por favor; no estudies diseño.

August 12, 2019 2:24 am Published by

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Elegir estudiar nunca es fácil, menos si seguir estudiando no es una opción viable por todo lo que pueda haber en contra; tiempo, dinero, oportunidades, hijos, familia, trabajo.

Para los que aun así lo hacen, ya han pasado por una larga vida de imposiciones de al menos 12 años de educación obligatoria de los cuales aún me pregunto para que me sirven las ecuaciones de segundo grado y otras tantas cosas que nunca ocupe. Comenzamos la vida académica en lugares que no conocemos, en instituciones que no elegimos y con gente que con mucha suerte podremos tener de contacto en Facebook después de 10 años de haber salido del colegio.

Y si pensaste que elegir estudiar fue difícil, imagínate elegir una carrera. Sin querer meterle más presión a una vida que ya parece perdida en el tiempo y el espacio de la adolescencia – o no tanto- hay que saber elegir algo bueno…rentable, rápido –para recuperar la plata- y que obvio, de plata, una cosa simple nomas.

Elegir una carrera no es tarea fácil; quizás son los menos los que tuvimos ese momento de absoluta claridad – o estupidez- donde logramos ponerle nombre de profesión a toda esa maraña de cosas que nos gustaba hacer. En mi caso fue diseño industrial, la mejor carrera para un país sin industria, sin desarrollo de productos, sin creatividad y dependiente de China para traer hasta las banderitas que pondremos en las fondas de 18. ¿Elegí mal? ¿Debería ser mi vida un dilema? ¿Tengo que arrepentirme de algo? La verdad que no, no me arrepiento de nada y sigo a pesar de todo y todos pensando que elegí una de las mejores carreras que podría haber existido para alguien que quería hacer algo de su vida fuera de las carreras tradicionales, la admiración social y el orgullo de sus padres.

Yo no sirvo para médico, ni para ingeniero, ni para abogado; por alguna extraña razón siempre sentí que lo que quería tenía un nombre concreto y que a pesar de todo podría ser de gran utilidad para la sociedad. Si no me crees y piensas que es pura poesía barata de un tipo trasnochado, piensa que cosas de tu entorno necesarias para el desarrollo de otras profesiones no está diseñado. Eso contestará tu pregunta.

El diseño hoy en día está mutando y, no lo digo solo por las metodologías de moda con olor a tendencia de mercado que aparecen por miles cada día, va más allá de eso. El diseño está evolucionando a ser una de las pocas, si no la única carrera capaz de crear valor y ser la nueva forma de desarrollar las políticas públicas y guiar el sentido que debe tomar productiva y culturalmente el país.

Estamos a 4 meses del fin de año y ya miles de jóvenes se preparan para entrar a la educación superior, miles pasaran por esta presión traumática de cumplirse y cumplirle a otros los sueños, algunos en universidades tradicionales otros en privadas, CFT o institutos, da lo mismo al final, la vocación es la tarea más difícil y para algunos la más lenta de encontrar, solo espero que diseño no sea su segunda opción para sacar algo rápido.

Me ha tocado conocer gente que después de estudiar leyes y enfermería, eligió diseño, la carrera que siempre había querido estudiar. Ojala todos se puedan iluminar a la primera y si no quedas en lo que querías a la primera, piénsala bien y por favor no estudies diseño porque si, frustrados sobran en todas las carreras, vocación no.

Mereces más que eso.

Rafael Chávez S.
Director / El Diario Diseño.